domingo, 13 de noviembre de 2011

El Viaje (y Parte III)



Llego el momento de servir el desayuno (que pudo haber sido mejor!), ya podíamos ver en el mapa que estábamos próximos a llegar a suelo Canadiense. Si bien las aeromozas nos habían dado unos formularios de aduana para llenar, nosotros pensamos que eran para turistas o ya residentes así que no los llenamos pues teníamos nuestros formularios de aduana casi llenos en nuestros archivos (los había preparado el día anterior).

Yaxi estaba bastante preocupada del poco tiempo que teníamos para la conexión (tanto que creo que hasta los dolores  que había tenido más temprano se le quitaron o simplemente dejo de prestarles atención) por lo que una vez aterrizamos tratamos de salir lo más pronto posible, sin esperar por la silla de ruedas a la que hubiese tenido derecho.

El aeropuerto de Toronto es grande, bastante grande. No creo que tan grande como el de Atlanta o Chicago, pero lo suficiente como para ser un reto para una embarazada apurada. Pero bien, el primer paso era pasar aduana (yo esperaba que fuese inmigración, pero no fue la aduana). No había cola, creo que era el único vuelo llegando en ese momento por lo que llegamos al cubículo con el oficial muy rápidamente. El agente de como 200 kg y casi 2mts de altura no tenía cara de muchos amigos, así que cuando me pregunto por la hoja de aduana (esa que no llenamos en el avión) y le dije que como éramos nuevos inmigrantes habíamos llenado otros formular... No había terminado de decir  lo último cuando me espeto EVERYBODY NEEDS TO FILL THAT FORM! (ok, nunca nos gritó y ni alzo la voz, pero fue nada cortés, quizá todavía su café no había hecho efecto I guess...). Fue entonces cuando nos lanzamos al piso a llenar la forma (nada compleja en realidad, aunque ya la verdad es que no me acuerdo ni que pusimos). Al completarla nos levantamos para apreciar que éramos los últimos, ya todo el vuelo había pasado por aduana. La cara de Yaxi era un poema, la frase "ya perdimos la conexión" se podía leer en su rostro. (A todas estas yo le decía que luego de ese seguro había otro vuelo, pero al ver que eso más bien la enfadaba desistí de continuar haciéndolo, las hormonas y el embarazo son cosa seria! :) ).

De nuevo con el pequeño gigante, procedimos a entregarle la forma, a lo que luego procedió a preguntarnos si habían otros bienes que vendrían después por correo. Al comenzar a decirles que todo lo que teníamos estaba en las maletas y que no creía que vienense otras cosas, el agente cortés me volvió a interrumpir diciendo: Just answer the question, yes or no... Pues por eso digo que No, no vienes mas nada (a lo chavo del 8), luego procedió a rayar  y sellar el formulario y luego nos lo devolvió. Era momento de pasar a inmigración....

Yikes! si así fue la aduana, como habrá sido inmigración se preguntaran... Pues déjenme decirles que allí nos bajó un poco el stress, la agente que nos atendió fue muchísimo mas cortés y amigable, nos pidió la hoja marrón que no se podía doblar (la CPR) y procedió a llenar los datos que faltaban en ella, nos hizo unas cuantas preguntas, incluidas la dirección a la pensábamos llegar y cuánto dinero traíamos (no siquiera nos pidió justificativos o estados de cuenta bancarios). Durante la conversación noto que mi esposa estaba embarazada, por lo cual le pregunto si lo estaba (aun estábamos un poco nerviosos de si el estar embarazados traería alguna complicación) a lo cual siguió solo con otra pregunta: "It's a boy o a girl?" luego nos felicitó y nos dio la bienvenida a Canadá! En ese momento sentí como se me quitaba un peso de encima, uff lo logramos!

Era hora de buscar las maletas, para lo cual alquilamos un carrito ($2 y se puede pagar con TDC cadivi), aún estaba la gente de nuestro vuelo esperando (no estábamos tan retrasados después de todo), en 5 minutos más o menos teníamos nuestras maletas montadas en el carrito (nadie nos revisó si de verdad eran nuestras), entregamos a otros agentes la hoja que nos había devuelto pie grande y ya íbamos camino a nuestra conexión.

Unas señoras de Air Canada, nos recibieron justo antes de dejar la maletas, nos preguntaron a donde íbamos y luego procedieron a darnos un nuevo boarding pass (al parecer ya nos habían cambiado de vuelo, pero igual el que nos dieron estaba por salir, así que la final no sabemos bien que pasó). Con los boarding pass fuimos a dejar nuestras maletas  en la correa transportadora. Mientras lo hacíamos notamos un pequeño alboroto en el área donde estaban cambiando los boarding pass, al parecer alguien había dejado una de sus maletas de mano, una maleta negra que se parecía mucho a una de las de nosotros, tanto que resultó siendo la nuestra (uppps!). Suerte que fue allí mismo!

Una vez entregadas la maletas había que ir a buscar la puerta para el vuelo a Montreal, por el apuro no tuvimos mucho tiempo de conocer el aeropuerto (y aunque lo hubiésemos tenido, estábamos bastante cansados) pero al menos no nos perdimos, al llegar la puerta estaba vacía y había otro nombre en la pantalla, mala señal! sin embargo había Wi-Fi, así que nos metimos a avisarle a la familia que ya estábamos en Canadá!. Al ver que nada cambiaba y no llegaba nadie de Air Canadá, nos inquietamos. En eso alguien más llego, y al ver que no decía Montreal le pregunto a otro pasajero por ayuda, de casualidad hablaban español así que escuchamos cuando le dijo que la puerta había sido cambiada!.

Por suerte llegamos a tiempo, no perdimos el vuelo. Ya el viaje a Montreal fue un viaje normal (aunque bastante movido por los vientos), allá llegamos y lo primero que hicimos al salir fue de nuevo revisar internet y hacer una avance de efectivo del cajero del BMO (hasta ahora de ese banco no nos han cobrado comisión extra). Como estuvimos  un rato revisando el internet (terminando de cuadrar con los amigos que nos iban a recibir) al llegar a la correa de las maletas, solo estaban nuestras 4 maletas ya fuera de la correa, cualquiera las pudo haber tomado (pues de nuevo nadie nos las reviso). De allí salimos y experimentamos por primera vez el clima, estaba fresco no tan frio, pero lo suficiente para colocarse un abrigo ligero. De allí salimos a alquilar un auto, el que luego de perdernos en la vía debido a los múltiples trabajos que estaba llevando a cabo, logramos llegar a casa de nuestros amigos en Laval

Llegamos sanos y salvos, gracias a Dios y a nuestro fiel GPS ;)