viernes, 28 de diciembre de 2012

La Tormenta del 27

La tormenta desde nuestra ventana
Hoy estuvo fuerte la tormenta de nieve, tanto que según la prensa se batió record en cuando a la acumulación de nieve. Hoy me tocó ir a trabajar, algo que en retrospectiva creo debí haberme replanteado, pues fue todo un reto llegar y salir de la empresa hoy.

Salí cerca de las 8 de la mañana y termine llegando cerca de las 10am, mucha pero mucha nieve en la calle, a pesar de que se notaba que ya había pasado la barredora al meno en una oportunidad. En cada cruce de las calles pequeñas cerca de la casa pensaba que me iba a quedar pegado en la nieve (y no eran solo ideas mías, sino que vi varios carros atascados). Una vez en las vías principales la situación de la nieve en la calle mejoró, pero no así la visibilidad. Por momentos solo podía ver a través de franjas en el parabrisas.

Aunque no me crean, una de las peores partes del trayecto fue el calor. Si el calor de la calefacción!. Y no piensen que es que me daño el termostato del carro, sino que cada vez que lo ajustaba para que la temperatura fuese más cómoda, a los minutos se comenzaba a formar hielo en el parabrisas. El vidrio de atrás como si no existiese, las dos horas de camino estuvo cubierto de nieve.


En varias oportunidades estuve tentado a estacionar el carro a un costado de la vía, así como hace uno cuando llueve muy fuerte. El detalle es que nunca conseguí donde hacerlo de manera segura (pues por lo general somo había un canal de la vía despejado) y el temor a quedarme atascado fue mayor al que tenia de continuar. Pensé entrar en un Tim Hortons a desayunar, pero al que siempre voy tenia la entrada cubierta, por lo que seguí de largo. Ya casi llegando a la empresa me tocaba subir un ultimo puente, este estaba todo cubierto de nieve (estimo que entre 10 y 15 cm), pero tuve la suerte de que dos SUVs que pasaron antes que yo me labraron un camino en la nieve, por lo que pude remontarlo. A la bajada tuve suerte de que el semáforo estaba en verde, pues el carro no creo que hubiese frenado en la bajada (eso de que hay que manejar lento hay que tomárselo bien a pecho),  y si lo hubiese hecho, creo que ahí me hubiese quedado atascado.

Con todo y todo, a la final igual termine atascandome en la nieve... en el estacionamiento de la empresa. Por suerte pude desatascarme sin mucho esfuerzo y sin palear. Había llegado! momento de descansar :)

En retrospectiva, hoy fue un día para quedarse en casa, creo que ni la mitad de los empleados fueron a trabajar (unos por la tormenta y otros por que tomaron vacaciones de navidad). La productividad estuvo por el piso, y el mayor tema de conversación fue la incógnita de si iban a pasar limpiando la nieve del estacionamiento antes de que nos tocara salir.

A la final si limpiaron, y yo decidí salir temprano no se fuera a volver a llenar (y no hubiese gente a quien pedir ayuda). Me costó un poco salir del estacionamiento, el carro deslizaba como que si estuviese rodando el margarina, pero ya en la calle principal la cosa mejoro bastante. La 520 Este estaba bastante despejada ( a diferencia de la Oeste, donde vi gente caminando con maletas hacia el aeropuerto dado el atasco del trafico). No me atreví a salir de la autopista, pues en casi todas las salidas veía carros atascados con gente empujando o paleando, y creo que tuve suerte, pues la 40 también estaba despejada, y la 15 norte me toco ir detrás (desde lejos) de un grupo de barredoras que iban dejando bastante despejada la vía. De nuevo el problema lo tuve al llegar a mi destino, pues en el estacionamiento de la casa un no había despejado la nieve, pero de nuevo tuve suerte al conseguir un espacio despejado al costado de la vía, y mas tarde pasó en tractor que limpia nuestro estacionamiento. Aventura concluida, hogar dulce hogar :D

Algo bueno que les puedo comentar es que durante el trayecto tuve temor de quedarme atascado, de tener un accidente (quizá no grave pues iba lento ~40km/h) o de, por desconocimiento, cometer alguna infracción de transito (y pagar la multa correspondiente. Suena atemorizante, pero para nada se compara a transitar por la circunvalación 3 o la cota 905 por la madrugada, o quedarse atascado en una cola por allí por hornos de cal, o la usual inundación de la intercomunal de Ojeda... Aun en este caos montrealais me sentía mucho mós tranquilo. ;)

Aquí les dejo unas fotos que logre tomar ya una vez de regreso en casa.

La entrada del edificio. Limpia hasta la acera, pero no más allá
Nuestra puerta que da al estacionamiento
La misma puerta ya despejada
El otro lado del cerro de nieve que hay entre
la calle y l'acera
La fachada de nuestro apartamento
Mi puesto de estacionamiento. Ahí habian más de 45 cm de nieve
Al momento de tomar la foto, pensaba que mi carro iba a dormir en la calle
Pero la barredora volvió
Final Feliz


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